Queridos..amigos..de..Pirineo..total:
“Mal día”
Si, hoy ha sido uno de esos días en que nada sale bien. Lo tenía que haber imaginado cuando me he levantado y se me ha olvidado revolver el azúcar del café. Lo primero que me he metido en el cuerpo casi acaba conmigo; amargo y fuerte. Y eso que veía los copos grandes prometiendo un encuentro con el dragón.
Si, hoy ha sido uno de esos días en que nada sale bien. Lo tenía que haber imaginado cuando me he levantado y se me ha olvidado revolver el azúcar del café. Lo primero que me he metido en el cuerpo casi acaba conmigo; amargo y fuerte. Y eso que veía los copos grandes prometiendo un encuentro con el dragón.
Pero el avalanchero ha llegado
tarde y para cuando estaba en situación no había tiempo para cabalgar de nuevo
ese dragón etéreo que nos envenena. Luego aparecería uno y otro relatando su
bajada, el espesor (…) Incluso alguno, no quiero señalar que era el delgado
técnico, hablaba de la calidad de la nieve, los taninos de la misma, la
temperatura, el peso, granulometría, orografía pormenorizada….Para matarlo.
Pero las sorpresas no acaban allí
porque mi nombre aparecía en la pizarra convirtiéndome en la guardia un día con
escuelas, nieve y cumpleaños diversos con jamón, botellas y miles de papelitos,
miguitas, confeti y matasuegras. Perra suerte…
Y además como colofón, había que
recuperar el día de ayer y tenía 5 horas de clases. También tenía palillos bajo
las uñas, capa y mal karma. Aaaayyy Calatorao que lejos estas….! Por cierto
Hansonator estaba malito y no ha subido, perdiéndose un día maravilloso.
Allí estaba codo a codo con
Ernesto y Juanorbita, poniendo parafina y quitando zuecos que para dj,s tenemos
pasta pero no para cera, mientras la nieve crecía a nuestro alrededor. Allí
exponiendo nuestra garganta a la intemperie porque se prefiere tragar y
respirar a abrigarte. Allí peleando por un espacio entre más grupos y la banda
sonora de Abu para amenizar. Allí con mis palillos y mi karma.
Son las 13 horas y estoy en la
escuela cambiándome ropa mojada por seca. Salto en mis tablas, selecciono
música y me voy al ángulo. El karma me persigue. Zona de seguridad significa Fobas2
y Mandilar cerrados. Maldigo a mucha gente. Me remonto a generaciones muy
pretéritas para hacerlo. Me maldigo a mí, a las marmotas, a la diosa fortuna y
a su puta madre que no pone azúcar en el café. Y así, ofuscado durante 3
minutos mientras el cielo descarga toda la humedad contra mi persona, recito la
letanía demoniaca que surge de mi interior.
Bajo a la silla de Fobas. Salgo
de la pista pero al girar por tercera vez la nieve me frena. Me pongo más
palillos y vuelvo a pista. Necesito más pendiente, más velocidad….Lo pruebo
contemplando esas 2 premisas y …me pongo más palillos. Salgo de nuevo a pistas
y esta vez sudando lo mío. Mas velocidad un poco más rápido y….mas palillos,
mas sudor, mas pista, mas frio en la silla y mas decepción que llevarme a la
escuela. Me acuerdo de mucha gente que ha contribuido a que este subiendo en
una silla con esa sensación. La reina, jofrey (..) el perro.
Y para colmo, ya sin palillos
luchando por no llorar de rabia, se acerca alguien diciendo que viene de
abedules que esta buenísima que para que voy a una percha cerrada que si….Que
me busca la ruina, que lo tengo que matar y acabo en la cárcel.
Y así, mojado, acatarrado porque
prefiero tragar y respirar a protegerme la garganta del frio, perdido este
paquetón al dragón y a su puta madre, habiéndome comido la guardia proverbial y
encima lloviendo acabo un día que pintaba bien y lo torció un sorbo de café amargo.
Desde aquí, lloviendo a mares
para Pirineo total; Rustav Cristiania.




